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Monos Aulladores

Nuestros aliados de la selva

Actualmente se reconocen nueve especies dentro del género de los monos aulladores, Alouatta spp. Todas presentes en las selvas tropicales y subtropicales de América, desde México hasta Argentina y Brasil.

Al igual que la mayoría de primates americanos, los aulladores son arborícolas y solo se arriesgan a bajar al suelo en situaciones de extrema necesidad (beber agua de algún arroyo durante épocas de fuerte sequía, por ejemplo). Los monos aulladores son animales gregarios (que viven en grupos). Diariamente los grupos recorren su territorio en búsqueda de comida. Estos primates son estrictamente vegetarianos, no consumen carne, solo hojas, frutos y flores. Intercalan la búsqueda de alimento con el descanso y actividades sociales. Durante las siestas es común verlos concentrados en largas sesiones de grooming (acicalamiento), en las cuales individuos remueven con sus dedos, el pelo de sus compañeros en búsqueda de ectoparásitos, como pulgas y garrapatas. Numerosos estudios realizados han mostrado que el grooming, no es sólo un comportamiento asociado a la necesidad de higiene del pelaje, sino que cumple una función social sumamente importante. Los individuos refuerzan sus lazos sociales y mantienen sus posiciones jerárquicas dentro del grupo, a través de este comportamiento. Generalmente son los individuos de bajo rango los que acicalan a otros de rango mayor. En cada grupo suele haber al menos un macho alfa (dominante), que suele ser el único padre de las crías presentes en el grupo. Sin embargo, al igual que en muchas otras especies de primates, se ha demostrado gracias al uso técnicas moleculares, que a pesar de que las hembras se aparean con el macho dominante, muchas veces los padres biológicos de las crías son otros individuos residentes del grupo, de menor rango. Para evitar que los individuos nacidos en un grupo se reproduzcan con sus parientes, al alcanzar la madurez sexual (entre los 4 y 6 años), individuos de ambos sexos migran hacia grupos vecinos en donde permanecerán el resto de sus vidas.

Los monos aulladores emiten unas fuertes y poderosas voces que pueden ser oídas hasta 3 km de distancia. Estos sonidos son tan potentes que los primeros exploradores que llegaron a América estaban seguros de que provenía de algún feroz animal, como el yaguareté. Los aulladores pueden producir estas fuertes voces debido a una adaptación de su hueso hioideo, que forma una gran cápsula, como una caja de resonancia.  Sólo los machos poseen esta adaptación,  por lo que las hembras producen voces más agudas y menos potentes. Los individuos de un grupo suelen vocalizar en coro desde lo alto de un árbol, probablemente como una forma de lograr espaciarse con los grupos vecinos disminuyendo la posibilidad de un encuentro a lo largo del día. 


Un estudio de monos aulladores en Misiones

En Argentina habitan dos especies de monos aulladores: el aullador rojo o caraya pyt (Alouatta guariba clamitans) y el aullador negro (Alouatta caraya,). El aullador rojo posee un pelaje marrón-rojizo, tanto los machos como las hembras.  Es endémico de la ecoregión del bosque Atlántico de Brasil y Argentina, y en nuestro país solo esta presente en la provincia de Misiones (distribución con puntos rojos en el mapa). Es una especie considerada en nuestro país como en peligro debido a la reducida área de distribución y al pequeño tamaño de su población. El aullador negro, se caracteriza por ser la única especie dentro del género con un dicromatismo sexual tan evidente, los machos son negros y las hembras rubias. Habita en montes de tipo chaqueño, de ribera de ríos, así como también el bosque Atlántico y en Argentina lo podemos encontrar en las provincias de Corrientes, Chaco, Formosa y Misiones (distribución con puntos negros en el mapa).  En algunos parques de la provincia de Misiones podemos encontrar ambas especies de aulladores conviviendo y compartiendo su hábitat.

En Enero de 2005 en el Parque Provincial El Piñalito (Misiones) comenzamos un estudio sobre la ecología y el comportamiento de estas dos especies de aulladores viviendo en sintopía (juntas, compartiendo el mismo hábitat).  Los objetivos principales del estudio abarcaban, poder observar la relación entre dos especies tan similares (con necesidades ecológicas muy parecidas) conviviendo estrechamente en el mismo lugar, poder evaluar si existe alguna relación de competencia por recursos tales como alimento y territorio/espacio.  También quisimos explorar el comportamiento vocal de ambas especies, para lo cual grabamos todas las voces hechas por individuos de los grupos estudiados. En total durante un período de enero de 2005 a noviembre de 2007 estudiamos cuatro grupos (dos de cada especie). Los grupos fueron seguidos durante 3 días consecutivos al mes, tomando datos cada 10 minutos del comportamiento (que actividad realizaban, la altura a la que se encontraban, la especie arbórea sobre la cual se encontraban) y además tomamos las coordenadas geográficas de su posición espacial con un GPS.  Al final del estudio pudimos establecer las áreas de acción de los cuatro grupos, sus desplazamientos a los largo de todo el año, así como la dieta.  Ambas especies solapan extensivamente el uso de sus recursos alimenticios a lo largo de todo el año y el uso del espacio. Observamos que la relación entre grupos de distintas especies suele ser mayormente pacífico, en tanto que grupos de la misma especie mantienen relaciones directamente agresivas. 

Lamentablemente este estudio concluyó abruptamente en Enero de 2008 ya que los cuatros grupos (36 individuos en total) desaparecieron durante la epidemia de fiebre amarilla, ocurrida en Argentina, Brasil y Paraguay. Luego de incesantes búsquedas, 12 de los individuos fueron encontrados muertos y al resto, hasta hoy en día no hemos vuelto en encontrarlo. Es muy importante destacar que a partir de la alarma de la desaparición de éstos grupos de monos en estudio, comenzó una campaña de vacunación de las personas de la comunidad local (que luego se extendió hacia muchas provincias de Argentina), salvando muchísimas vidas humanas. Los monos aulladores al ser tan sensibles al virus de la fiebre amarilla, son conocidos con el término de “especie centinela”, ya que a través de su muerte alertan a las poblaciones humanas que el virus esta presente en el área y que es necesario proceder a la vacunación para evitar que se propague la enfermedad a las personas. Esta primer epidemia de fiebre amarilla se extendió por un período de Noviembre de 2007 a Abril de 2008 por el norte y centro de Misiones y una segunda epidemia que comenzó en Octubre de 2008 hasta Enero de 2009, abarcó la zona sur de la provincia.  Un total de 59 monos aulladores fueron encontrados muertos durante éste período a causa de la fiebre amarilla, grupos enteros han desaparecido de áreas en las que solían ser vistos por vecinos y que habían ocupado durante años. La fiebre amarilla es un mal que impacta sobre las poblaciones de todas las especies de aulladores en todas partes de su distribución, esta realidad convierte en sumamente útiles y necesarios los estudios realizados en estas especies, no sólo para conocer mejor a nuestros aliados, que con sus vidas nos protegen de la fiebre amarilla, sino también para saber cómo estamos alterando su entorno, qué repercusiones tienen esos cambios en sus vidas y actividades, y poder ayudarlos a seguir viviendo en este mundo, que tan rápidamente estamos alterando.