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Conservación en las chacras

Por: Theodore Varns
Maestría de Gestión Ambiental, 2013
Yale School of Forestry & Environmental Studies


El nordeste de Misiones, Argentina
cuenta con uno de los fragmentos remanentes más grandes del Bosque Atlántico Tropical. Sin embargo, ha sido deforestado y transformado profundamente en el último medio siglo en un paisaje fragmentado de plantaciones madereras de especies exóticas, pequeñas explotaciones agrícolas (chacras), y áreas protegidas para la conservación. Muchos agricultores (colonos) son migrantes recientes, muchas veces con tenencia insegura de tierra, y han asentado en las tierras públicas y privadas vacías para hacer la agricultura de subsistencia.

Esta investigación examinó las decisiones y las perspectivas de los pequeños agricultores en una sola comunidad donde el Proyecto Selva de Pino Paraná ha trabajado por muchos años. Principalmente quisimos entender las decisiones productivas de la chacra y las razones para el uso del bosque. Aunque las acciones de los colonos directamente impactan la sobrevivencia de bosque nativo en esta región, la perspectiva de ellos es raramente estudiado y no bien entendido. Por describir las presiones que enfrentan, sus opiniones sobre los cambios en el medioambiente que han visto, y los valores sociales que atribuyen al bosque (monte), debería ayudarnos elaborar mejores estrategias para apoyar la conservación de bosque nativo en Misiones mientras que se da igual importancia al bienestar de la gente.

Hicimos entrevistas y visitas al campo con 31 familias en un asentamiento fronterizo para obtener esta información. Las preguntas abarcaron:
  • Las fuentes de ingresos
  • La selección de cultivos y animales
  • Planes futuros para sus chacras
  • Limitaciones y dificultades en sus decisiones de manejar la chacra
  • Percepciones sobre la deforestación y la pérdida de especies nativas de flora y fauna
  • Sus deseos y recomendaciones para seguir con el mejor manejo sostenible de la chacra y como quisieran contribuir a la conservación.

Hallamos que los colonos sienten mucha presión de plantar tabaco para ganar dinero, aunque requiere mucho labor y uso de químicos. Por esta razón, muchos dijeron que el cultivo de tabaco destruye el bosque y el suelo, y es una de las principales amenazas al bosque. Aunque muchos quisieran alternativas de tabaco en sus chacras, dijeron que muchos factores previenen la posibilidad, tal como:
  • La falta de acceso a alternativas: tanto los mercados como la capacitación.
  • Falta de recursos financieros (crédito) y biológicos (semillas y materias básicas) para experimentar con alternativas.

Estas limitaciones previenen que los colonos puedan diversificar su producción y sus fuentes de ingresos para estabilizar el uso de largo plazo de sus recursos naturales.

Con respecto al bosque, los colonos identificaron beneficios tal como el abastecimiento de agua, fuentes de madera/leña, aire limpio, y la moderación del clima. Para la conservación, muchos recomendaron subsidios para el bosque, más visitas y colaboración de expertos externos con los colonos, más responsabilidad personal por la parte de sus vecinos, y más programas para promover, incentivar, y capacitar a las personas locales en la siembra y la reforestación de especies nativas.

También consultamos con expertos de agricultura y conservación en la región para comparar las respuestas para ver si había áreas potenciales para mejor colaboración en el futuro o brechas y diferencias en cómo perciben los problemas de la deforestación y la agricultura.

Los colonos enfatizaron más la cultivación de relaciones personales, confianza, y responsabilidad para contrarrestar la deforestación y la degradación ambiental. También hablaron de la importancia de tener acceso a recursos financieros y biológicos (tal como semillas, plantines, y medidas para la conservación de suelo) para facilitar su adaptación y participación en proyectos conservacionistas y productivas.

Los expertos hablaron más de la importancia de diversificar la producción y capacitación técnica para mejorar los medios de vida, mientras que reconocieron que la pobreza y el limitado acceso a recursos sigue impidiendo que los colonos puedan mejorar sus prácticas de conservación y la calidad de sus vidas. También identificaron las debilidades existentes en los programas y instituciones públicas que se debería mejorar para brindar mejor apoyo a los colonos. Creyeron que en muchos casos, los programas trabajan en una manera demasiado enfocado en ciertas áreas de especialización sin tomar una vista integral de la chacra entera que considera las producción agrícola, la conservación de los recursos naturales (suelo, agua, y biodiversidad), y el bienestar diario de la familia como metas de igual importancia. 

Podemos concluir, tentativamente, que para mejorar la potencial de conservación, se requiere una perspectiva integrada de las conexiones entre la producción agrícola y los usos de bosque y los recursos naturales. Esta perspectiva requiere también que entendamos que las decisiones políticas y situaciones macroeconómicas tienen un impacto directo en la tierra, tanto en las vidas de colonos, como en la conservación del bosque nativo. El desafío grande es como aprovechar el entusiasmo y conocimiento práctico de los colonos para que puedan participar más en las actividades prácticas de conservación, tal como la siembra de arboles nativos y la reforestación.